Abrí mis ojos levemente, siendo su gran y duro pecho lo primero que mis ojos veían, amaba despertarme de esa forma, entre sus brazos, su aroma penetrando mis fosas nasales, era mi lugar favorito en el mundo. Después del día tan emotivo que tuvimos el día de ayer, nos fuimos a casa y la pasamos con Lucia, jugamos, hicimos postre, vimos películas, pasamos una linda y hermosa tarde en familia, ninguno de los dos volvió a tocar los temas que se hablaron en su oficina, ambos teníamos que procesar todo, ya después nos sentaríamos y hablaríamos con mas calma. Pero había algo que no podíamos posponer. Teníamos que hacerlo muy temprano en la mañana y era ir a ver a Nico, moría por conocerlo, estaba tan ansiosa y con mi corazón en la mano, ni siquiera lo conocía, pero ya lo amaba, estaba dispues

