CAPÍITULO 30

1510 Palabras

Revisé nuevamente la dirección que me había dado mi hermano Andrés, rectificando que era la correcta. No se me hacía raro que hubiera comprado una mansión para su estadía en el país, odiaba quedarse por mucho tiempo en hoteles. Me acerqué al intercomunicador que estaba en la pared y presioné el botón. —Papá, abre las puertas…necesitamos hablar —dije seriamente, sabía por mi hermano que se encontraba aquí, así que no me iría hasta que abriera las malditas puertas.  Pasaron varios minutos hasta que se abrieron, volteé a ver al Uber y asentí, confirmándole lo que habíamos hablado justo antes de que me bajara. Si yo no llegaba a salir en veinte minutos, él llamaría al numero de Alessandro y le comentaría todo, aparte también llamaría a la policía. Debía que ser muy precavida cuando se tra

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