Ian Bebes. Se que escuché bien, tengo la mejor audición de la manada, además vi como Metatrón revisaba el abdomen de Ángela. Bebes. No en singular sino en plural. - Em … hola, señor lobo – a mi pequeña se le notaba el nerviosismo. - Hola – estaba quieto como una estatua mientras asentía. ¡Carajo! Ahora comprendía todo ¿por qué no pensé que la supuesta enfermedad que tenía no era un puto virus sino los síntomas del embarazo de mi pareja? Y algo más importante ¿Por qué durante estos tres meses nadie me comunicó sobre su estado? - ¿Sabes que al estar tan cerca puedo leer tu mente verdad? – Ángela movía sus deditos y me miraba con sus enormes ojos cafés. - Entonces no necesitas que pregunte – bufé – de hecho no pienso preguntar – estaba intentando concentrarme y aparentar enojo – tie

