Esposas prestadas 12

953 Palabras

La conversación avanzaba por un carril seguro, casi administrativo. Alfredo se oyó a sí mismo hablando con corrección, sin elevar la voz, sin hacer preguntas que exigieran respuestas reales. —¿Dónde estuviste ayer por la tarde? —preguntó al fin. Hubo un silencio un poco más largo esta vez. No mucho. Lo suficiente. —Con una amiga —dijo Vera—. Tomamos algo. La mentira fue limpia, eficaz. Alfredo la reconoció no por los detalles que faltaban, sino por el tono: demasiado neutro, demasiado preparado. —Me alegro —respondió él—. Te vendría bien salir más. ¿Con qué amiga, por cierto? — preguntó él maliciosamente. Vera no contestó de inmediato. —Con Viviana —dijo luego—. Una amiga del instituto que actualmente vive en Berlín, no sé si alguna vez te he hablado de ella. —No recuerdo, la verdad

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR