Maribel tenía los ojos cansados. Se notaba que no había dormido bien. Jódar le ofreció un café que rechazó. —Trabaja usted en Ele-Trading, ¿verdad? —Sí. Como secretaria. Desde hace poco. —¿Conocía a Pura Cañadas? —Claro. Era como de la familia… vivíamos en el mismo bloque en Ciudad Sur. Es duro creer que esté muerta. —¿Qué hay de Edu Molina? Maribel desvió la mirada. Fingió buscar algo en el suelo. —No lo veo desde hace mucho. —Hemos comprobado que su número figura en las últimas llamadas del móvil de Pura. —¿Ah, sí? —dijo, nerviosa—. Pues no lo sé, la verdad. Ella no me lo mencionó nunca. Jódar no insistió. Anotó algo y la despidió con cortesía. —--------------------------------------------------------------------- En casa, Ana preparaba una infusión. Él estaba en el sofá, co

