Ciudad Sur 4

1224 Palabras

—Lo intenté —dijo Esteban—. Pero es difícil hablar del desamor cuando no hay culpables. Uno se acostumbra al silencio. Al café de la mañana con gestos en vez de palabras. A dormir de espaldas, sin tocarse. Caminaron un rato sin hablar. La ciudad tenía ese zumbido de fin de jornada, y las hojas mojadas pegaban contra las suelas. Jandro pensó en Claudia, en su ausencia definitiva, en el dolor claro que le había dejado. Y luego pensó en ese otro dolor, más ambiguo, que arrastraba Esteban. La muerte, al menos, era una certeza. —A veces me pasa —dijo Jandro al fin— que no sé si extraño a mi mujer o a la versión de mí que era con ella. Esteban lo miró y asintió despacio. —Eso pasa también estando casado. La conversación quedó ahí. No hubo necesidad de cerrar con una frase grandilocuente. Am

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR