SARAH Hoy era un día lluvioso. Ya había pasado una semana desde la mudanza y ya me había acostumbrado a ese apartamento. Sobre todo con la magnifica vista que tenía. Daniel me avisó que Charlott llegaría mañana por la noche y la verdad no sabría como sería mi reacción al conocerla. Pero haría eso por él, porque se merece mucho de mi después de todo. Esa mañana había despertado de un buen humor. Nada malo pasó, nada que pueda parecerme extraño por las circunstancias en las que estaba. Sam no había querido tocar ese tema, dijo que era mejor que él se encargara de aquello y yo solo me quede al margen. A pesar de que una parte de mi no quería saber absolutamente nada sobre lo que estaba pasando con aquel tipo que nos buscaba, había otra que me decía constantemente que necesitaba saberlo todo

