Le miro mientras prepara el desayuno y no me logro concentrar en nada que no sea él. Él y la belleza de verlo haciéndome simplemente feliz. Es cada día más grande lo que siento por él, lo que me inspira a luchar por nosotros estando juntos para siempre. Eso sobre todo quiero, estar juntos para siempre. —¿Me estás mirando el culo? —pregunta divertido y se mira su propio trasero mientras sirve los huevos revueltos. —Te estoy mirando entero —me sonrío y después me muerdo los labios cuando me mira lleno de energía y alegría —. Somos felices, ¿verdad? —No sé si esto es felicidad o no pero nunca he sido tan dichoso. Jamás me habían dolido las mejillas de tanto sonreír. Naia, espero que so te valga. —Me vale. Si miro hacia atrás William y recuerdo el desastre que ha sido mi vida hasta que t

