William Mc Douglas He tenido una mañana insufrible. Todo el tiempo de reunión en reunión, llevo horas queriendo estar con mi esposa lejos de todo el estrés del trabajo acumulado y resulta que ahora me entero de que Elena forma parte del agotamiento de mi día. Ver a Naia con los pies extendidos encima de su mesa, embutidos en sus medias me pareció tan sexy que vine a manosearlos enseguida pero oír lo que ha confesado me ha puesto de mal humor. —¿Cuántas veces tengo que decirte que no la vayas a ver, que es una manipuladora nada y que no te quiero cerca de ella, Naia? Intento no sonar demasiado brusco al hablarle pero se me escapa el cabreo y termino liadolo. —No vamos a discutir lo mismo, Will. Ya te he dicho que lo importante es que pretende abortar a tu hijo. —No lo va a hacer —in

