El ruido de la puerta me despierta, alguien lleva golpeando la puerta hace como 5 minutos. Mis esperanzas de que Valter se levante a abrir mueren al ver como este duerme profundamente. Voy- reclamo al escuchar que no paran. Busco por todo el cuarto hasta que localizo mi bata, me la coloco y me dirijo a abrir la puerta. Al abrirla una chica de servicio me sonríe con pena. Mi luna- hace una reverencia -el joven Joe me ha mandado a despertarlos, me dijo que no parara de tocar hasta que alguno me abriera- gruño, pero no para la chica, sino que para mi hermano -les traje el desayuno- y es ahí cuando me doy cuenta del carrito que está detrás de ella. Le agradezco a la chica y ella se retira, dejando el carrito con el desayuno. Cuando la puerta de mi cuarto es cerrada me doy el gusto de estir

