Capítulo 3

1009 Palabras
Aquí tienes cariño- le doy las gracias a mi madre al ver el delicioso desayuno. Sabes que pasa en unas semanas- ella me sonríe y rio al ver que está más emocionada que yo Si- estiro la i –Es mi cumpleaños- ella asiente emocionada y se siente frente mía y toma mis manos Si, cariño- ella besa mis manos asiendo que sonría –y que quieres hacer ese día, son 19 años cariño, ya casi 20 No quiero ninguna fiesta madre- le advierto –quiero algo sencillo ya sabes, un día normal, mi pastel favorito y que tú y mi tía estén aquí- siento como su agarre se aguada al escucharme Y tu padre y hermano- niego No, ellos no- mi madre suspira y acepta mi pequeño plan Mamá- ella voltea a verme, había estado lavando los platos de ayer –eh escuchado sobre una cosa llamado cambio- había estado leyendo estos días encerrada sobre algunas cosas raras sobre algunos licántropos Oh- mi madre parpadea un par de veces –el cambio dicen que la persona cambia solo físicamente, pero es poco a poco, como los ojos se pueden ir aclarando y no se notaría a menos que no vieras a la persona todos los días- asiento al comprender su punto Y sobre- mi madre me mira –el rechazo del mate Oh cariño- me ve- es doloroso, sabes, tu padre y yo tuvimos problemas y eso afecto en nuestra relación Mi padre ¿te rechazo?- veo como mi madre ve hacia la ventana y se queda callada por un largo tiempo pero nunca llega su respuesta Ya es tarde, iré al mercado a comprar algunas cosas, deberías de salir – pongo los ojos en blanco al ver como mi madre huye. Escucho la puerta cerrarse. … Salgo enrollada en toalla, busco mi ropa tranquila, había salido pero me aburrí. Me veo en el espejo y veo la cicatriz de la mordedura, maldigo a Juliana en voz baja, tenía morado alrededor pero no era tan fuerte como hace unos pocos días atrás. Veo mi cuerpo, había aumentado cadera gracias a todo lo que había comido, el doctor había dicho que era normal luego de sedarme todos los días. Me pongo lo más cómodo y me siento a hacer mis tareas pendientes. … Ya era de mañana, mi madre había salido temprano, dejándome un mensaje donde decía que debía ir a la escuela a traer unos apuntes que mis maestros se habían tomado la molestia en hacerlos para mí. … Según el mensaje de mi mamá decía que alguien me esperaría en la entrada ya que la escuela estaba cerrada por ser fin de semana. Mis pasos resuenan en todo el lugar, no había nadie en la entrada, haciendo que dude, pensé unos minutos pero decidí seguir, necesitaba esos apuntes. Entro en la clase que había dicho mi madre, veo una carpeta en el escritorio del profesor, así que me acerco y los tomo. Los meto a la mochila, cuando llego a la puerta me encuentro con Valter y Juliana. Oh- Juliana sacude el hombro de su novio –mira osito sigue viva- ruedo los ojos ante su actitud –¿cómo estas rarita? Ya te vacunaron contra la rabia- hace un puchero, le gruño y doy un paso adelante, Valter se interpone. Bufo y dispuesta en irme, camino hacia enfrente y empujo a Juliana con mi hombro quitándola de mi camino. Escucho los pasos de Juliana gracias a sus botas. Para tonta- reclama, pero aun así sigo mi camino. Bajo el primer escalón de las gradas que están a unos pasos de una de las entradas principales de la escuela; un jalón hace que suba el único escalón que había tocado. Pero qué te pasa- le grito al chico, froto dulcemente mi brazo con mi mano al tener una punzada por culpa del salvaje de Valter. Mira querida Lu- me toma por los hombros y me acorrala entre la pared  –sé que no has dicho nada a tu madre sobre la serpiente, ni a nadie- se acerca demasiado a mi haciendo que vea sus pecas casi invisibles, se acerca a mi oreja –No le dirás nada a nadie, si no quieres que te saca al tener el poder ¿Okey?- asiento, vuelvo a temblar. Que me pasa Habla- su gruñido es poderoso haciendo que asiente Si- él sonríe, pero no está satisfecho  Si ¿Qué?- me maldigo mentalmente Si, Alpha- él sonríe y se separa Juliana me mira mal y caigo en cuenta cuando siento que el lado izquierda de mi cadera está palpitando, dándome la señal que Valter me había agarrado de allí luego de quitar sus manos de mis hombros. Juliana celosa se acerca a Valter y le susurra algo viéndome a los ojos. ¿Está tratando que me de celos? Él asiente y empieza a caminar a la salida, ella se voltea hacia mí y me sonríe falsamente. Pobre Lu- se acerca –crees que no te vi, como temblabas cuando mi osito se acercó- ella río –pobre pues te diré, nunca se acercara por otra cosa Valter te lo aseguro, además para que estar con alguien como tú, ya sabes rara, peligrosa, inestable, con problemas de transformación, simplemente eres INUTIL- mis ojos están empañados, Juliana podía llegar a un punto donde si llegaba a lastimar y no físicamente, no sentí el empujón que me dio haciendo que callera por las escaleras, me quedo tirada, quedo en posición fetal, a este punto estaba llorando y preguntándome porque seguía. Veo las botas rojas de Juliana Chau- se despide Lloro y sostengo aun lado de mi estómago, me dolía y no sé qué dolía más lo que me había dicho Juliana o la caída. Porque- susurro entre hipos –yo si te quería Valter- gruño intentando levantarme, mi mochila estaba a una pequeña distancia de mí. Cuando salgo, siento un sabor raro en mi boca, toco una parte y veo el líquido carmesí que sale de mi labio. Juliana algún día me las pagaras 
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