27 LORENZO No soy la Ginebra Rinaldi que crees. Cómo había podido ser tan ciego y estúpido como para no entenderlo? Sin embargo, había intuido de inmediato que Ginebra me habría traído problemas. Sentí cómo mis sentidos se ponían en alerta cuando la había encontrado en mi local y, peor aún cuando me había pedido quedarse algunos días. Estaban todas las señales, pero yo no había querido escucharlas. Había preferido mirar a otra parte y volverme sordo de frente a sus mentiras y medias verdades. Había decidido que mi desconfianza se debía a la educación que había recibido de mi padre. Había ignorado mi instinto infalible y las advertencias de Jacob. Después de todo, para qué? Por una mujer que había usado mis debilidades y mis sentimientos para hacerme pedazos. Había sido de verd

