18 LORENZO No había dormido en toda la noche. Cada vez que cerraba los ojos, volvía a ver a Mia que venía hacia mi mesa, miraba a Brian Esposito y después… el pánico! Nunca había visto a Mia tan asustada al punto de escapar corriendo del local. Por primera vez, había tenido miedo que se fuera y no volverla a ver. La había seguido y, cuando la encontré en el callejón detrás del local, sin aliento, temblando y con el rostro pálido, había entendido que Brian era parte de su pasado. El mismo pasado del que estaba escapando. Intenté confrontarla y había estado a un paso de perder la cabeza cuando me di cuenta que me estaba mintiendo. Sólo la vergüenza y la repugnancia que había visto en su rostro cuando le pregunté si había ido a la cama, habían podido calmarme. De todas formas, por e

