Una vez salen con el vestido elegido Elliot le pide al conductor del carruaje que se detenga en otro sitio, el marques se baja y por expreso pedido suyo Elizabeth se queda en el carruaje esperándolo. Tarda un tiempo en volver, al cabo de unos veinte minutos o quizás más sale con paso acelerado. Llega hasta el carruaje, sube y ordena volver a la mansión. _listo señorita, podemos regresar a casa, se verá usted maravillosa_ Ella siente como sus mejillas se calientan por el rubor que le producen sus halagos. Le agrada mucho la compañía de Elliot y sin duda a él la suya, pero el enredo en su cabeza es que también piensa en Evans. ¿Qué me sucede?... se pregunta al observar disimuladamente al caballero gallardo, galante, atractivo que está sentado a su lado. Entonces mirándolo a él se imagina a

