Edward redacta una segunda carta para Laura, en esta le informa que llego a Washington, que el compromiso con Susan está roto y que los generales decidieron no reenviarlo a Alemania, debe permanecer un poco más en la ciudad para terminar algunos trámites. Le agradece ese momento mágico en que se entregaron y le recuerda que la ama. Susan observa a Edward y decide perseguirlo hasta la oficina de correo, es cautelosa, espera que Edward se vaya. Susan habla con el encargado. –Le daré todo este dinero, si me entrega la carta que envió Edward Brown- ríe ladina. El hombre al ver la cantidad no duda en dársela - No quiero problemas - aclara el hombre - Yo tampoco- sonríe Susan guardando la carta en su cartera. Susan llega a casa de los Brown, mientras fuma un cigarro le

