REGRESO A CASA

868 Palabras
Edward llega luego de unas semanas a Washington, No sin antes enviarle una carta a Laura en el puerto de Seattle, contándole su travesía en el barco de regreso.   Cuando mira la cadena que tiene en el cuello con el dije de mitad del sol, recuerda con la ausencia de  Laura, la pensó todo el tiempo, nunca había sentido la paz y tranquilidad que Laura le dan.   Primero llega a la sede del ejército norteamericano, dónde reporta las bajas de su pelotón y espera instrucciones, allí se reencuentra con su padre el general Samuel Brown.   Samuel al ver a su hijo primero hace el saludo militar –Capitán Brown un gusto verlo con vida-.   Edward responde el saludo a su general y padre – General Brown a su servicio-, luego su padre lo abraza – Hijo me alegro que regreses-. Es la escena que se repite en muchas casas estadounidense, en otras solo la desolación de recibir una bandera honorífica por la muerte de hijos y padres en la guerra.   Samuel le pide a Edward se coloque su traje militar de gala para la noche, su madre preparo un recibimiento, Edward se ducha, se afeita y  viste elegantemente, piensa como hablara con sus padres y con Susan, no será una decisión fácil conoce lo radical que es su madre pero está decidido a terminar con esa locura.   Edward y su padre  se encuentran a la salida de la base militar para irse en el auto familiar, Edward al ver el chofer lo abraza – ¡Amigo! ¿Cómo has estado Jack?-.   Jack vestido con su uniforme de chofer abraza a Edward – ¿Cómo ha estado capitán?-.   Los tres llegan a casa, donde los espera un fiesta elegante con gente aplaudiendo al soldado, la madre de Edward, Alexandra de Brown,  se abalanza sobre su hijo y llora, el responde el abrazo de su madre. La hermana de Edward también  abraza a su hermano, Samuel se acerca y se une al abrazo familiar, todos aplauden viendo la escena de una familia heroica para una nación patriótica.   Mientras todo se recompone, Alexandra da órdenes para seguir con la fiesta, Samuel empieza atender los importantes invitados que llegaron a la casa.   - Te extrañe hermanito- dice Rose la hermana de Edward    –Rose mírate hermanita eres toda una mujer-.     - Obvio ya cumplí 18 años-. Dice la chica sonriente.   Edward  se acerca a una mujer mayor de la servidumbre que observa el regreso del Joven quiere abrazarlo pero no lo cree protocolario –nana Luna regrese- y la abraza.   A lo lejos la despampanante Susan Williams observa de arriba a abajo a Edward, cuando se fue era un larguirucho sin gracia, al que ella le daba asco besar, pero ahora es un hombre musculado, Varonil, lejos quedo el acné adolescente y ahora su rosto es de un hombre fuerte, se muerde el labio deseando besarlo.   -¡Susan ven!- grita la mamá de Edward y ella se acerca en un ajustado vestido dorado, contoneando sus caderas, dejando boquiabierto a más de uno.   Cuando Edward la ve reconoce que es una mujer hermosa, pero cuando ve los labios de la chica con pintalabios rojo, recuerda la boca de Laura.   -¡Amor regresaste!- se acerca  y pone su rostro para recibir un beso, Edward  la abraza algo incómodo y le da un beso en la mejilla – ¿Qué tal Susan?- dice seco.    Edward se aleja intentando evadir la situación saludando a los demás invitados, dejándola allí con los ojos cerrados esperando un beso por unos segundos.   La madre de Edward ve que Susan se enoja – Entiéndelo, está nervioso eres una mujer aún más bella que cuando se fue-.   Susan sonríe tiernamente,-No te preocupes Alexandra entiendo-. Mientras Alexandra se aleja para alistar las cosas del brindis, ella sigue mirando a Edward con deseo, imaginándose lo que podría hacer en su cama – Ya no será un sacrificio casarme-, dice en voz baja, Su amante Jack la sorprende por la espalda.   -¿Acaso te gusto el idiota ese?- ella ríe e intenta irse pero  la jala del brazo.   - qué quieres que todos se den cuenta y se acabe el negocio Jack -dice Susan y el la suelta.   - ¡Su atención por favor!- dice Samuel  - como saben mi hijo regreso durante unos días así que hemos decidido formalizar hoy el compromiso de Edward y Susan-.   Todos aplauden, el padre del chico lo obliga a subir a una pequeña tarima dentro de la casa, Susan se acerca y lo agarra del brazo.   Edward confundido le dice en voz baja a su papá – ¿Qué significa esto?-.   Alexandra le dice a su hijo mientras toman las fotos –Yo organice todo-, la mamá le pasa una caja con un anillo para que se lo coloque a la chica,  Susan posa para el momento.   Edward toma la caja, la abre y al ver el anillo solo puede pensar en el volveré que le prometió a Laura –Lo siento- todos lo miran sorprendido - Necesito hablar a solas con Susan – la toma de la mano y se la lleva al balcón de la casa, ante la mirada atónita de todos.
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