Luego de despedirse de Edward en el puerto, Laura se entristece al tener que volver a cantar en el bar sin su admirador número uno observándola. Llega a su casa donde mama Lisa le prepara un té y le alista el vestido para la noche. -No estés triste hija, ese joven te ama y volverá-. Laura la mira con una sonrisa – lo sé, pero no puedo dejar de pensar en la historia de la tía Marion-. Lisa abraza a su hija adoptiva –Tranquila, la historia de tu tía y la tuya es distinta, a propósito envió una carta, quiere que la visites-. Laura abre la carta de su tía que se encuentra en Paris – No puedo ir, no hasta que regrese Edward-. - Tu tía se emocionara cuando le cuentes que te casaras con ese guapo joven - dice Lisa emocionada. Laura se arregla como todas las noches para

