Sentados los tres en diferentes sillones, María mira a las tres personas que tiene frente a ella. Todos guardan silencio mientras María hace sus anotaciones. Ella no puede evitarlo. Además, de ese modo María puede recobrar un poco de su confianza para evitar sentirse tan nerviosa frente a Ray. "Entonces, déjenme ver si entendí bien." Comenta por fin María rompiendo el silencio en la sala. "Lily, tu necesitas la consulta psicológica..." "Salvador, ella es tu jefa en tu lugar de trabajo..." "Y Ray..." A María sin querer se le quebró la voz porque el escort dirigió sus preciosos ojos sobre ella... Poniendola nerviosa irremediablemente. "Tu estás aquí porque necesitas hablar conmigo, pero de forma personal, no profesional..." "Comprendí todo bien?" Los tres afirmaron con la cabeza

