Las manos de Lily aprietan el volante tan fuerte debido a su enfado. "Como demonios entraste en mi auto, Laura?" "Y que carajos quieres de mi?" "Tu bomboncito amado está bailando en este momento!" "Deberías estás con él!" Lily se refiere a Mario quien era el último Escort en desfilar en el escenario. "Porque estás aquí, maldita sea?" Lily solo puede mirar por el retrovisor a la mujer quien se rie de forma enloquecida de la niña. "Vaya, vaya!" "Pero si que te sabes algunas maldiciones, zorrita estúpida!" "Calmate ya putita ofrecida." "Solo quiero hacer un trato contigo." Lily no sabe ahora si hubiera sido mejor quedarse en ese salón y torturarse presenciando el baile de Mario. Aunque después hubiera tenido que lidiar con Gerardo, pero al menos hubiera tenido apoyo de las chicas

