Sin hacer ningun ruido y cuidando tener todas sus cosas con ella, María se desliza fuera de la habitación donde compartió tantísimos orgasmos deliciosos y experiencias tan estremecedoramente disfrutables con Ray. Quien por cierto yace sobre la cama, completamente exhausto, satisfecho y feliz. Al principio, María se mostró tímida e inexperta con Ray, pero conforme el escort la fue guiando, ella se convirtió en toda una experta. E insaciable. En una pausa que se dieron para descansar, después de que María obtuvo su tercer glorioso orgasmo y comenzaba a pensar seriamente en dejar que Ray la penetrara allá atrás... Fue el momento adecuado para que la psicóloga hiciera la muy elevada transferencia monetaria por los servicios del insuperable escort. Y aunque la cuenta de la psicóloga hubie

