XIV. Indicios

935 Palabras

Cuando regresé al apartamento, esperando que, tanto Ale o Ivar, me vieran con desaprobación o molestia, quizá duda o recelo, mis inseguridades perdieron sentido al verlos a ambos muy tranquilos y relajados. Como bien decía el dicho, "en su salsa", trabajando en conjunto con las notas que tenía sobre mi caso. Quizá papá tenía razón y esa era información que no debía compartir con nadie, y estaba haciendo mal al dejar que las vieran, pero necesitaba de su ojo crítico y su experiencia vital para resolver algunas de mis dudas. Los dos sonrieron apenas me vieron llegar y me pasaron una cerveza fría cuando me senté a su lado en la mesa cuadrado de madera de abedul. La cerveza estaba deliciosa y vaya que la necesitaba. —¿Y? Los veo entretenidos ¿Qué han descubierto?. Ivar levantó su mir

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR