Recuerdo mi cumpleaños como un día triste, de por sí mis cumpleaños no eran de lo más felices, todas las Hadas el día de su cumpleaños se comporta como princesas, toda su familia va a verla y le regalan un montón de cosas estilo princesa, desde maquillaje, vestidos, zapatos hasta adornos para la habitación, cada año era lo mismo y como mi cara de desagrado no le gustaba a mi familia cada vez que abría uno de sus regalos, optaron por no traerme más cosas, solo me dan vales para las tiendas y yo elijo lo que quiero, todos piensan que soy un bicho raro, no soy como ellos, soy tan diferente que a veces creo se confundieron y me mandaron al lugar equivocado, no debí nacer siendo Hada, no me comporto como ellas y solo logro decepcionar a la familia, este año no era la excepción, todos fueron a v

