Lucas se veía nerviosos, no sabía muy bien de qué hablar, así que después de 10 minutos de cenar en silencio, me apiadé un poco de él, fui yo quien hablo. Aunque no reo que le guste lo que voy a decir. Culpa de él por quedarse callado. — Thomas es tu amigo — comienzo, a lo que el asiente, sin entender a donde quiero ir a parar —. Últimamente también se ha convertido en el mío... un buen amigo. — Que bien —responde, y puedo notar los celos en su voz. — Y también es mi jefe. Estoy trabajando en el resort, y supongo que eres m*****o, así que nos encontraremos de vez en cuando. — ¿De vez en cuando? — pregunto, pero comenzaba a entender lo que quería decir. — Si, y creo que lo mejor para ambos es que seamos amigos, para no tener malos entendidos, ni nada. — No hagas esto. Corderito, yo n

