A la mañana siguiente, desperté temprano, o bueno, no desperté, me levanté de la cama, porque no había logrado dormir nada. Toda la noche estuve repasando en mi cabeza una y otra vez lo ocurrido, y me sentía tan mal… esto nunca había sucedido, Dante nunca me había sacado literalmente de su casa y lo peor, lo peor por lejos es no saber nada, no tengo idea de qué va a ocurrir ahora o qué esperar. Esas posibilidades, me atormentaron la noche entera y también, el hecho de no dormir a su lado. Estoy tana costumbrada a él, a su cuerpo, su olor, a que sus brazos me rodeen cada noche y que esto, no ocurra, me hacía sentir vacía. Tomé una ducha esa mañana y me vestí fue más como por costumbre. Siempre suelo levantarme a esa hora, a eso de las nueve, me visto y hago de desayunar para los dos, pero

