Oddette. —Oddi. —me giro en la cama viendo a mi mamá—. Vamos a comer hija. —Si, voy. —Vamos que te ayudo a levantar. —con desgana salgo de la habitación, vamos a la cocina asi almorzamos—. Siéntate. —Gracias. —me siento en mi lugar, los chicos acomodan todo, Ezem trae un de las fuentes con la comida, todo en silencio. —Toma Oddi. —Es mucho mami. —me da un plato llenísimo con un pedazo de carne enorme y muchas verduras. —Tienes que comer, al bebé no le importa si estas mal o no, él tiene que crecer, asi que come. Como en silencio, estos diez días que van pasando son de terror para mi, resulta que subí una foto a mis redes como cualquier foto que tengo, un compañero del trabajo comenzó a decirle a Isa cosas mías, justo al que tiene un carácter tremendo, es calmado y amoroso, pero en

