Nota de Autor Casualidad o causalidad? y me sentí mejor conmigo mismo. Como si hubiera superado la barrera del vacío con aquella compleja interrogación. Y ahí se acabó mi inspiración, o mejor dicho, mis ganas y mi paciencia. Desesperado, tras unos pocos minutos de búsqueda de otra casualidad que me llevara a dar con la tecla, me levanté de nuevo, hice la cena y fui a darme una ducha, por aquello de intentar “refrescar mis ideas”. Pero ya estaba demasiado cansado y pensé que era mejor dejar de intentarlo, así que me fui a la cama. Mañana será otro día. Borrón y cuenta nueva. A primera hora de la mañana me desperté con ímpetu. Desayuné y me planté delante del que estos días se había convertido en mi “enemigo”: el papel en blanco. Con la sensación de estar estancado en un bucle infinito, vol

