episodio 6

3238 Palabras
Mientras las chicas comenzaban apenas a disfrutar sus placenteras vacaciones, Steven se encontraba visitando algunos centros comerciales, con su nuevo amigo Gabrielle, comprando muchas cosas, cuando de pronto recibe una llamada de sus padres, para darle una mala noticia para ellos, aunque para el, era poco importante lo que pasaba, y quienes le dijeron —Steven, necesitamos que te regreses pronto a Madrid, lamentamos mucho tu situación, pero nos acaban de informar en la Universidad, que estás a punto de perder tu semestre, por tus malas calificaciones, así que necesitamos que vengas inmediatamente, ni tu padre ni yo seguiremos apoyando tus faltas en tus clases— exclamaba la madre de Steven muy disgustada y enojada con su hijo Steven —Pero de que hablas madre, de seguro se equivocaron en la universidad, no puedo ser yo quien tenga bajas calificaciones, de seguro a de ser un gran error sabes— respondió Steven —No lo sé Steven, ya basta de que nos quieras seguir viendo la cara de tontos a tu padre y a mi, te e defendido muchísimo ante tu padre Steven, pero esto es inaceptable, no puedo seguir defendiendo algo que no tiene defensa hijo mío, yo te amo, tu padre también te amo, te complacemos en todo, quisiste irte de viaje en medio de tus clases, y aceptamos que fueras, pagamos todo tu viaje, te dimos dinero suficiente para que costeará todo lo que quisieras, aquí en casa tienes de todo lo que querías, video juegos, consolas, los mejores equipos de televisión, todo Steven, y solo te pedimos tus estudios, tus buenas calificaciones, y no puedes darlo, entonces como te sigo mimando, si por culpa de nuestros caprichos eres quien eres Steven— respondía la madre de Steven, mientras soltaba una lágrima en su rostro y sollozaba de tristeza, haciendo que el padre de Steven tomara el teléfono y le dijera —Steven, yo no te voy a pedir que regreses, total ya estás por allá, ya te fuiste, pero si te quedas te cerraras todas las puertas de mi ayuda, es todo lo que te diré hijo, mira como está tu madre por todas estas decepciones que tú le has dado, piensa en lo que deberías hacer que no afecte a nadie, siempre te lo he dicho y te lo e recalcado Steven, has lo que te haga más feliz, sin afectar la felicidad del otro, entonces ya queda de tu parte si te importamos nosotros o solo te importas a ti mismo— exclamó él padre de Steven terminando así con su llamada. Steven no podía creer el gran meollo en el que estaba metido en su ciudad Madrid, pero sentía una gran disyuntiva en su cabeza y en su corazón, odiaba ver a su madre en la forma en la que se puso por aquella llamada fatal, que había realizado desde la universidad, para decir toda la verdad sobre sus calificaciones, pero también se negaba y se rehusaba a regresar tan pronto a Madrid, después de haber apenas llegado el día anterior, y menos al ver lo majestuoso que era República Dominicana; Steven en el fondo de su corazón, sentía que algo más faltaba para completar su viaje por estas islas, y que su regresaba, no cumpliría sus presentimientos, y quedaría a la mitad sus deseos de viajar hasta ese impresionante lugar. —Sucede algo Steven— preguntaba Gabrielle, notando el cambio de actitud en Steven después de su llamada telefónica —Problemas en casa Gabrielle, solo eso, pero nada de importancia— respondió Steven levantándose de un banco del centro comercial en dónde se encontraba con Gabrielle de compras —Pero algo grave a de ser para que tu cara, tu semblante allá cambiado de esa forma amigo, pero bueno, si no quieres decirme, está bien, tampoco es que te voy a obligar a contarme todo sobre ti, vamos quiero que conozcas a unas lindas amigas— exclamó Gabrielle Gabrielle era un chico un tanto descortés y desprendido, algo que Steven notaba un poco extraño, más sin embargo no prestaba atención, al llegar hasta donde las amigas de Gabrielle, eran unas morenas despampanantes, hermosas, por fin habían unas chicas que habían causado atracción en Steven; este tomo asiento al lado de una de estas chicas, y comenzó a coquetear con ella, sin importarle que apenas la acaba de conocer, y fue en ese entonces en dónde las chicas invitaron a Steven y a Gabrielle a una fiesta, que se daría esa misma noche, en un club a orillas de la playa, y Steven emocionado acepto rápidamente. En ocasiones Steven podía actuar como un niño, dejando en claro, la edad que en realidad el chico tenía, pero ocultó durante todo ese tiempo su verdadera edad, diciendo que tenía un poco más de lo que en si, el tenía, y al mostrarse emocionado por la fiesta, las chicas lo miraron con mucha extrañes, pero eso, para ellas no fue importante. Después de su plática sobre la gran fiesta que se daría, Gabrielle se despidió de Steven y de las chicas, dejándoles a éstas, encargadas de Steven durante el resto del día, y no sin antes decirle a Steven que se verían en la fiesta, y a las chicas que cuidarán muy bien de el, y al irse después de decir eso guiño su ojo con mucha picardía. Los nombres de estás ardientes chicas, eran Fabiola y Daniela, unas mujeres dignas de representar a la mujer latina y caribeña, con grandes y voluptuosas curvas. De pronto Fabiola, le toca la mano a Steven, diciéndole que si quería conocer su pequeña pero cómoda y húmeda casa, haciendo que Steven comenzará a sudar frío, y a sentir excitación, pero acepto a ir con ellas a dónde Fabiola le mencionaba, diciéndole a éstas —Chicas, y Gabrielle no se pondrá un tanto molesto por ir con ustedes hasta su casa— preguntaba Steven nervioso y sudoroso —Para nada, porque se pondría molesto Steven, si el te dejo en nuestras manos, o no escuchaste, vamos, queremos estar en un lugar más a gusto y a solas— respondió Daniela con una risa pícara, haciendo que la imaginación de Steven volará muy alto —Claro chicas, entonces vamos, y así conozco su casa, no tengo inconveniente de estar con ustedes un rato, digo para conversar y conocerlas— comento Steven emocionado, como un niño. Una vez que Steven y las chicas, llegaron a casa de éstas, la temperatura comenzó a subir muy rápido para Steven, pues las chicas comenzaron a seducirlo, como si todo estuviese planeado, una de ellas comento a Steven diciéndole —No tienes calor Steven, porque yo creo que sí, mejor vamos a ponernos cómodos todos, Dani me acompañas a la habitación, Steven espera acá, ya Dani y yo regresamos— exclamó Fabiola, tomando a Daniela de la mano y entrando a una habitación de la casa mientras que Steven solo podía pensar «Que se traen estás chicas entre sus manos, pero la verdad están demás de ardientes, creo que aprovecharé la oportunidad que me dan, para estar con alguna de ellas, Gabrielle sin conocerme sabía bien lo que me gustaría en verdad, pero esperaré haber que hay con ese par de chicas, quizás deba centrar mi mente en otras cosas, y expandir mi mente un poco más, y sobre todo aceptar lo que la vida me regala» pensaba Steven. Mientras tanto, que Steven observaba la cómoda casa de las chicas, y esperaba ansiosamente por ellas, éstas se encontraban en una de las habitaciones, cambiando su ajustada y sexy ropa, por algo más cómodo para ellas, colocándose un sensual traje de baño, para invitar a Steven a entrar con ellos en un pequeño Jacuzzi que tenían en la casa, pero la realidad de estás chicas era que tenían otras intenciones, que aún Steven ni podía sospechar. Al terminar de cambiarse, Daniela, abrió la puerta de la habitación, y allí estaba ella, con su pequeño, y muy diminuto traje de baño, que le hacía resaltar sus curvas y su suave piel, se detuvo en la puerta y llamo a Steven diciéndole —Steven, listo, puedes entrar, queremos que te pongas muy cómodo— dijo Daniela, e inmediatamente Steven se apresuró a entrar, Y para su sorpresa, cuando entro después de seguir rápidamente a Daniela, estás chicas estaban entrando juntas a aquel jacuzzi, y enseguida Fabiola le dijo —Steven, ven, pasa, te esperamos, quiero que nos muestres de que eres capaz, en la cama, hay una ropa para ti, aunque queremos verte sin nada, es mejor así— dijo Fabiola, con una voz demasiado sensual y haciendo que Steven se excitara y tuviera una erección rápida, haciendo que estás chicas al verlo, se miraran y se sintiera deseosas de tener a Steven. Mientras que Steven se quitaba toda su ropa, pudo sentir como las chicas lo miraban con deseo, y en ese momento las chicas dejaron de mirarlo por unos segundos, para comenzar a verse entre ellas, y le dijeron a Steven que si era un hombre de mente abierta, a lo que Steven le respondió extrañado —No soy un chico de mente tan abierta, pero haber que tienen ustedes para mí muchachas, que serían capaz de hacer para que yo me enloquezca, aunque miren bien como me tienen, mi amigo está duro, muy duro por ustedes y sus espectaculares cuerpo, muero de ganas por tenerlas chicas— respondió Steven, estando totalmente desnudos y tocando su pene —Entonces ven Steven, con nosotras, y mira lo que tenemos para ti, pero necesitamos saber si eres un chico abierto para cualquier cosa— pregunto Daniela —Bueno si chicas, estoy dispuesto a lo que sea— respondió Steven. De pronto las chicas comenzaron a besarse muy ardientemente entre ellas, haciendo que Steven quedará sorprendido ante lo que ellas eran capaz de hacer, de pronto Fabiola comenzó a besar a Daniela por todo su cuerpo, mientras que Daniela enloquecía de placer, a su vez Steven seguía solo viendo a estás chicas muy sorprendido y excitado. Después de esto, Daniela detuvo a Fabiola y se levantó, haciéndole señas a Fabiola con su rostro para ir en busca de Steven, salieron del jacuzzi, y entre las dos, lanzaron a Steven a la cama, quien estaba aún, completamente desnudo y deseo por Fabiola y Daniela. Fabiola comenzó a besar a Steven en su boca, paseando su lengua por su cuello y besándolo nuevamente, mientras que Daniela comenzó a hacerle sexo oral. Steven llegó a su punto máximo de climax, solo pensaba en penetrar a estás chicas después de su besos, olvidando por un momento lo que había pasado en horas de la mañana con sus padres cuando lo llamaron por teléfono. De pronto, mientras estás chicas se basaban entre ellas una vez mas, alguien tocó la puerta de la habitación, y Steven se levantó rápidamente de la cama, y pregunto a las chicas, si alguien más estaba en casa, a lo que las chicas respondieron con una risa sarcástica e irónica diciendo a Steven que recordara lo que le habían preguntado antes de empezar, sobre si era un chico de mente abierta, y pues para la sorpresa de Steven, la persona que tocaba su puerta, no era otro que su amigo de vuelo Gabrielle, quién había pedido a las chicas que llevarán a Steven a la casa para así el intentar tener sexo también con el, haciendo sexo multiplique, entre ellas, Gabrielle y Steven, pero Steven al verlo enseguida se impresionó y pregunto —Que haces aquí Gabrielle— pregunto Steven con cara de vergüenza e impactado —Quiero unirme a ustedes Steven, quiero estar con las chicas pero también contigo, me lo permites— dijo Gabrielle mientras entraba a la habitación, mirando a Steven deseoso de tenerlo, pues resulta que Steven era bisexual, y desde el primer momento que vio a Steven en el avión, sintió deseos carnales por el, intentando y queriendo estar con Steven. Por la forma extraña de ser de Steven, al no querer estar con ninguna chica que esté le presento desde que llegaron, quería saber si Steven era realmente o no Gay, y su mayor interés era que Steven era un apuesto chico, amable y atento, pero solo mostraba su amistad, mientras que Gabrielle, lo tomo por un lado equivocado, la forma de ser de Steven. —Estas equivocado Gabrielle, yo no soy gay, como pudiste tan siquiera pensar en que yo quisiera estar con un hombre, no vez como me puse estando con ellas, si no pregúntales Gabrielle, y ustedes chicas, no puedo creer que se prestarán para engañarme de este modo, saben que con permiso, yo me voy, y tú Gabrielle, gracias por todo lo que hiciste por mí, el llevarme al hotel y todo lo demás, peor no quiero volver a saber de ti estamos, porque dónde te vea te rompo la cara— exclamó Steven sintiéndose furioso, tomo sus cosas, su ropa y salió a la casa de la casa a vestirse, quedando Gabrielle, Fabiola y Daniela apenadas por aquella escena que acababan de pasar, y Daniela le dijo en seguida a Gabrielle —Gabrielle, dijiste que Steven era gay, y déjame decirte estabas totalmente equivocado, nos hiciste quedar muy mal delante de él, no debiste aparecer así, hasta tanto no viéramos lo que querías saber, si era o no gay, que vergüenza siento por este chico, muy mal lo que hiciste— exclamó Daniela, y al mismo tiempo Fabiola reía descaradamente de Gabrielle y le dijo —Que mal por ti Gabrielle, otra víctima fracasada, y que mal por nosotros amigo mío, la estábamos pasando tan pero tan bien, Con Steven, tiene un… tan apetitoso, y si no pregúntale a Dani, no podía sacarse su pene de su boca, y besa tan delicioso ese chico, quería que me penetrara con su húmedo y grande m*****o amigo mío, pero llegaste tu, creyendo que te lo haría a ti, y ahora quedamos sin nadie, bueno Daniela y yo nos tenemos a nosotras— comento Fabiola entre risas, y pasando su lengua por sus labios cada vez que nombraba el m*****o de Steven con mucha picardía. —Ya basta chicas, yo también tengo uno que puedo hacerlas felices, me aceptan con ustedes, al menos para no dejarlas desnudas y calientes, y yo también quiero coger con ustedes, y que me hagan a mi, lo que le hacían a ese niño, me aceptan— pregunto Gabrielle riendo, y quitando en seguida su ropa, y haciendo que las chicas se comenzarán a emocionar una vez mas. Estas lindas y ardientes chicas, eran adictas al sexo, no les importaba, como, o con quien se acostaban, solo les importaba pasarla bien, así fuese entre ellas mismas, lo único que buscaban era placer, y del bueno. Así continuaron estos tres amantes, dándose entre ellos placer, y olvidando a Steven por un momento, mientras se daban placer, mientras que Steven andaba sin rumbo fijo, molesto y disgustado, caminando por algunas calles de la ciudad, recordando lo que había vivido, y lo apenado y avergonzado que se sentía, por culpa de los chicos, y pensaba en irse a su hotel y no salir al menos en dos días, para así pasar su vergüenza. Por otra parte, en una de las playas de República Dominicana, estaba aún Verónica y su amiga Ashley, disfrutando de la vista, y un poco de sol, para broncear sus perfectos cuerpos, y en ese momento, Verónica aprovecho la oportunidad, de estar a solas con su amiga Ashley, para decirle la incomodidad que sentía a causa de sus malos hábitos con respecto a los hombres, y ésta le dijo —Ashley, amiga, quiero hablar contigo de algo que no me gusta mucho, pero que prefiero decirlo antes de terminar disgustadas si— dijo Verónica mientras abría una cerveza y se la pasaba a Ashley —Si Verónica, dime, que sucede amiga, que hice ahora Vero— dijo sarcásticamente Ashley —Ahs, debes bajarle un poco a tus ganas de querer estar con cualquier hombre que te pase por el frente, recuerda lo que dijimos cuando planeamos y planificamos este viaje amiga, nada de chicos, y si los había, era con precaución, con calma, no estar con todos, ni llevar a todo aquel al hotel, recuerda que allí estamos la dos, y podemos correr peligro en un lugar que no conocemos bien, no te molestes amiga si, pero quiero decirte eso y espero me entiendas— exclamó Verónica —Claro Vero, claro que te entiendo, y se que tienes razón, solo que ya sabes cómo soy, veo un chico y ya quiero coger con el, pero prometo controlarme si, y si hay algo malo que este haciendo, dímelo, y tratare de arreglarlo, solo te pido disculpas amiga, de verdad que sí, ok— respondió Ashley, brindado con una cerveza con su amiga Verónica, y continuó diciéndole —Por cierto, y no quiero que lo tomes a mal amiga, pero vamos, vinimos a divertirnos ok, hoy escuché que habrá una gran fiesta en un importante club a orillas de la playa, y me gustaría que vayamos juntas, y no acepto un no como respuesta Verónica Monte Bianco— comento Ashley —Claro Ash, yo acepto, claro que quiero ir, es más, vamos a comprarnos unos vestidos, para lucir espectaculares, te parece— sugirió Verónica levantándose de la silla de extensión de la playa y entendiendo su mano a Ashley, y quién le contesto —¡Por supuesto amiga, vamos!— dijo Ashley sonriendo, y con mucha emoción. Así pues, Verónica y Ashley se fueron rápidamente a cambiar sus trajes de baño, para irse de compras antes de la hora de la fiesta, yendo también a un salón de belleza para arreglar un poco sus cabellos y que le hicieran un lindo maquillaje, Verónica solo quería causar una buena impresión de su apariencia física, y a pesar de todo, se sentía muy emocionada por esa fiesta, pues una vez sintió que algo bueno saldría de ese lugar, y esperaba ansiosamente que sus sospechas fuesen correctas. 3 horas más tarde «No estoy seguro de ir a esa fiesta, allí deben de estar esas perras desgraciadas que me presento Gabrielle, y hasta el, debe de estar allá, para que voy a querer ir, no quiero verlos, mejor, ni me hago la idea de que hay una fiesta mejor por allá, total el fue quien me invitó a asistir, no quiero verlo, si lo veo, perderé el control y le romperé la cara, mejor me quedo aquí en el hotel» se decía así mismo Steven, mientras estaba en el hotel solo y aburrido. Mientras el estaba en su habitación, Verónica y Ashley, terminando de arreglarse para ir a aquella fiesta, con mucha emoción y con ganas de hacer algo distinto, en un lugar totalmente nuevo para ellas —Ahs, apúrate, llegaremos muy tarde—Exclamo Verónica terminando de dar un último retoque a su maquillaje —Lista, lista, ya casi, me pongo los tacones y listo amiga, termine— dijo Ashley saliendo de su habitación, para encontrarse con Verónica y salir de inmediato a la gran fiesta —Ya el taxi nos espera abajo Ash, lo llame hace unos 20 minutos, lo pagas tu ok, y taxímetro corrió mucho por tu culpa— dijo Verónica a Ashley riendo, mientras salían de la habitación y caminaban hacia el elevador para salir del hotel…
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