CAPÍTULO SIETE Luego de tres meses de haber iniciado su operación extraoficial, Charles Ferrera comenzó a tener “los episodios”, como los llamaba. En realidad, había tenido esos dolores de cabeza por semanas, en el fondo y la distancia. Pero solo recientemente, se habían hecho más fuertes, casi cegadores, tanto que en ocasiones se iría a su habitación, cerraría las cortinas durante el día y sufriría el intenso dolor. Al principio pensó que era solo estrés acumulado por el año anterior, o posiblemente como consecuencia de haber dejado la bebida. Pero, a medida que pasaban las semanas, pronto comenzó a darse cuenta de que eso no era ningún “síndrome de abstinencia” y con frecuencia vomitaba durante esos ataques. Estaba la náusea, el malestar, y los siempre recurrentes dolores de cabeza.

