CAPÍTULO DOS —Sí. —Habla QJ/WIN —dijo Márquez al teléfono. El código era un viejo hábito, especialmente después de todos los reportes que había realizado en los últimos meses. Si Márquez se anunciaba como “QJ/WIN”, significaba que estaba operando libremente. Sin embargo, si solo se refería a sí mismo como WIN, significaba que había sido capturado y estaba hablando bajo presión. Era sencillo, pero efectivo. —Reporte —pidió el señor Knight. —El trabajo de París fue comprometido. Hubo una fuerte inhalación de aire de parte del estadounidense. —¿Cómo comprometido? —Un hombre y una mujer llegaron para apoyar al Soldado. —¿Buenos samaritanos? —No, el hombre estaba armado, un profesional. Me persiguió, me hirió. La mujer ayudó a escapar al soldado. —¿Policía, quizás? —No, no lo creo. P

