A lado y lado manejaban a gran velocidad por la carretera, evitando los demás vehículos. Eros había memorizado el camino, pero Atenea era una conductora excelente de la motocicleta de color n***o de gran precio en el mercado. S Atenea se había colocado una chaqueta de cuero n***o y el casco de protección. Miraba a través del lente del casco y aceleró la moto. Si de competencia se trataba, siempre iba enserio y Eros ya la había ganado en la carrera de natación. No volvería a perder contra él. Al fin llegaron a la mansión Walton y ella llegó de primero. Se quitó el casco y su larga caballera castaña se ondeó por el viento, provocando que se despeinara y revelara de nuevo el precioso rostro angelical. Mostró sus preciosos ojos grisáceos, que brillaban como monedas plateadas. Sus gestos era

