Ante la propuesta hecha por Manuel todos han quedado con la boca abierta, pues quien se iba a imaginar que le pediría matrimonio en medio de su cumpleaños. Disfrutaban la noche entre tragos y bocadillos, Alanna estaba sentada en una de las mesas junto a su madre que estaba al lado izquierdo y a su suegra del lado izquierdo. Sintió que algo le subió a la garganta, pero no lo dejo salir sino que pidió disculpas y se dirigió al baño; cuando ya estaba en el le puso seguridad a la puerta. Dejando salir una bocanada de sangre que la deja perpleja, la hizo reaccionar el toque de la puerta y la voz de Juan Sebastián. — Amor ¿te sientes bien?… Mi madre me comentó que te vio pálida cuando le pregunté por ti. Pregunta y Alanna responde. — Estoy bien, cariño en un momento bajo ¿Puedes esperarme…

