Luna Kleio salió del SUV sonriendo al guerrero que la había acompañado a través de la frontera de Blue Moon. Él la reconoció con un gesto pero permaneció en alerta. Su conductor también estaba bastante ansioso, revisando constantemente los espejos y vigilando la carretera después de recogerla en territorio neutral. Eso la ponía bastante nerviosa pero también reconfortada. No había duda en su mente de que la vigilancia se debía a la amenaza que representaba su Luna. Kleio estaba contenta de que el Alfa de Blue Moon estuviera tomando la seguridad de su compañera tan en serio. De lo contrario, había estado dispuesta a insistir en que Phoebe regresara con ella a New Moon, donde podrían protegerla. Siguió al guerrero hasta la puerta principal, donde el Beta Luke la esperaba. Con una sonrisa

