Capítulo XIII - Secret

1600 Palabras
Ayrton ha terminado su helado hace un buen rato, mientras yo aún estoy comiéndome la galleta. — Si que sabes comer helado — dice — Que te puedo decir, me gusta tomarme el tiempo con las cosas que me gustan — digo Él me observa y luego mira al frente ignorando lo que acabo de decir, poco después se pone su casco y yo hago lo mismo, volvemos a la posición de no tener nada más que decir y yo me dejó llevar por el viento jugando con mi cabello, en medio de mi disfrute llegamos a su casa. Me bajo de la moto como si fuego me quemase, entro en la casa con la llave que Magda me dio, Ayrton se ríe a mis espaldas. — Vaya, te dije que terminarías por huir — dice lastimando hasta cierto punto mi orgullo, me había permitido contarle todas esas cosas y había hecho cosas muy sexis y traviesas con él y ahora decía que ¿estaba huyendo? Cierro la puerta de golpe y lo encaro, si, puede ser más alto que yo, pero eso no quita que yo sea valiente, pongo mi mano en su pecho y le miro. — Que te quede claro, YO no estoy huyendo, pareces ser tu quien no quiere seguir dándole vueltas a lo que pasó, pareces querer estar en una cómoda negación de los hechos y yo, yo lo respeto — digo — Vaya, hasta sabes eso — dice tomando mi muñeca de mi mano y arrastrándome dentro de la casa — Espera que estás haciendo— digo — Enseñarte — dice — Creo que me has enseñado suficiente — digo nerviosa y él se ríe — Parece que quieres que te enseñe algo más, pero ahora no me refiero a eso — dice y Aún sosteniendo mi muñeca abre la pared removible que separa el salón cerrado de la casa, entonces me suelta, me sienta sobre uno de los muebles del salón cerrado — ¿Sabes por qué me opuse a qué te quedarás en este lugar? — pregunta y yo niego algo nerviosa — No lo sé, solo sé que parece ser un lugar importante para ti — digo, él parece tragar un nudo en su garganta y asiente — Tienes razón, este lugar está lleno de recuerdos para mí, aquí fue donde vivió mi primera chica — dice Intento levantarme del mueble pero él me da una mirada y señalándome dice — Siéntate, no te levantes, no aún — dice y no tengo más remedio que obedecer. — Fue la primera vez para mí, en la que explore a una chica y supe lo que se podía llegar a sentir, pero mi familia y yo estábamos llenos de secretos y cuando ella se enteró no lo pudo soportar y se marchó — dice algo abrumado. Siento una opresión en mi pecho y me levanto acercándome a él, la verdad no sé cómo reaccionará, acaricio su rostro. — Ayrton Todos tenemos secretos, unos más delicados que otros, pero los secretos son parte de lo que somos, hasta yo, tengo secretos — digo intentando animarlo. Él cierra sus ojos ante mi tacto pero así mismo frustrado se aleja, cierra las cortinas de los ventanales del salón y me da una mirada entre herida y enojada. — No soy un tipo común, no soy como los demás, mi familia tampoco es una familia normal — dice — Ayrton ninguna familia es perfecta, y yo tampoco soy como las demás, todos somos diferentes, no tienes que convencerme de algo que ya sé — digo frustrada sin entender a dónde quiere llegar — No puedes decir eso para luego huir Airyn — dice convencido de cuál sera mi reacción. —No voy a huir lo prometo, no importa que tan difícil sea tu secreto, me quedaré — digo, tomo el collar que llevo en mi cuello e intento acercarme de nuevo a él, el salón cerrado está casi a oscuras porque la luz de tarde ya a comenzado a ser Abrazada por la noche. — Quiero que tengas esto como símbolo de que voy a quedarme, una vez lo tomes en tus manos, no importa lo que me digas me quedaré, si así lo deseas — digo Su expresión aun está sería y desconfiada, pero entonces extiende su mano y toma el collar de mi palma extendida, sé que no es un gesto s****l, pero de repente me siento nerviosa y agitada. — Si intentas escapar, no responderé por las consecuencias que eso conlleve — dice y entonces se vuelve hacia mí, pasando por mi lado. Tal vez no debí prometer quedarme, tal vez eso lo había molestado o tal vez lo había tomado con la guardia baja, por Dios ni siquiera sé cuál es ese secreto y ya prometí quedarme. «Una promesa es una promesa, ahora NO hay marcha atrás, tu punto fuerte es cumplir lo que prometes» me digo a mi misma. Veo a Ayrton golpear un lugar en la pared y entonces las láminas de madera que cubren lo que hay debajo dejan al descubierto retratos de señores que parecen importantes. […] — Muy bien, ¿Lista para escuchar el secreto familiar? La verdad no sabía que responder a su pregunta, el día había estado lleno de emociones fuertes, de repente Ayrton iba de caliente a frío y luego de frío a tibio y de tibio a desconfiado, no lo culpo después de todo hay personas que no pueden aceptar el mundo que se es. Sin embargo la que más me sorprendía era yo, estaba enojada porque él quisiera negar lo que había pasado, aún cuando no sabía el porqué y ahora que estoy por saberlo, estoy nerviosa. — Bien, estoy lista, te escucho — digo sentada cómodamente en el sillón donde él me había sentado En ese momento mi imaginación empieza a volar, el toma lo que parece ser una regla y comienza a señalar las fotografías, yo me imagino un juego de roles donde él es el profesor y yo su alumna. «Joder NO es momento para esto, presta atención» me reprendo y regreso mi atención a él. — Este señor, es mi bisabuelo Kostya, él recibió el negocio familiar de su tío, puesto que su tío no había tenido hijos Varones, así que Kostya recibió el peso del legado familiar, más tarde tuvo un hijo varón que resulta ser mi abuelo Vasili, quien a su vez se lo iba a entregar a mi tío mayor, pero por cosas de la vida y diferencias ideológicas mi padre se ocupo de ello — dice y haciendo una pausa me mira. — Te estoy escuchando, me vas a decir que tu familia es una familia de ¿Mafiosos rumanos? — pregunto sería pero con algo de desconfianza, él me observa sorprendido — ¿Cómo lo sabes? — pregunta y yo doy un pequeño brinco nervioso sobre el sillón — Kostya Antonescu, ese nombre lo he escuchado, la mafia rumana suele ser conocida como los Kostya por él, para ser honesta no pensé que fueran de la misma familia, pero parece que ahora todo tiene sentido — digo como si todo fuese normal, aunque en realidad estoy muy nerviosa. — ¿No te asusta? — pregunta, y yo me levanto del sillón, me acerco a él — Sé que apenas y te soy una desconocida, pero te agradezco que quieras contarme a lo que me enfrentó si me quedo aquí con tu familia, no te mentiré, me asusta la idea pero entiendo porque de algún modo quieres ser un héroe desconocido — digo haciendo una pausa y soltando una risilla — Y aunque suene atrevido, la verdad es que me resulta tan jodidamente sexy — digo y él me pone contra la pared, y me besa, pero no dura mucho porque.... — Joven jefe, Airyn — dicen Bayron y Razvan, arruinando el momento. Ayrton golpea la pared haciéndome reír, parece que no soy la única que pienso que arruinaron el momento, Salgo del rincón en el que estoy metida y hago como si nada pasara. — Bayron, Razvan, ¿Dónde se metieron todo el día? — pregunto yendo a la cocina — deben de tener hambre, el joven jefe y yo también tenemos hambre — digo «Pero de otra clase» dice mi voz interior, maldita sea, apenas pruebo un poco de eso y ¿ya quiero más? Concéntrate, enfócate y … — Pensábamos que el joven jefe y tú querían tener algo de espacio para conocerse mejor — dice Razvan — Si claro, el joven jefe es alguien bastante comunicativo, si quitamos su bipolaridad — digo —Oh, parece que ya lo conoces bastante bien — dicen Ayrton nos observa desde el marco de la pared removible, su expresión sería y enojada hace que me ría, ¿Podía un solo día mostrarte expresiones tan distintas en una sola persona? Parece que lo que le enojaba era que mi atención ya no estuviera puesta en él. — Ayrton, ven, no te quedes parado allí solo — digo. Las dos moles, me miran extrañadas por el hecho de que lo llame por su Nombre, Ayrton se acerca y golpea la barra donde están sentados Bayron y Razvan. — Ya, dejen de mirarla así, si va a ser parte de esta familia debe sentir que así es — dice frustrado y se sienta en la silla alta que queda disponible. Meto el pollo marinado al horno y las papas especiadas también bajo la atenta mirada de los tres musculosos, me siento extraña, Paola me envidiaría en este momento.
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