Hoy en día mueren más personas cuando cae un avión, que cuando hay una inundación. Algo que podría explicarse, por el cada vez mayor tamaño de las aeronaves, donde se han pasado de los vuelos de veinte o cuarenta pasajeros, a la de cerca de los trescientos de los últimos modelos, y la cifra no parece que se vaya a quedar ahí, pues se intenta que esta ascienda hasta cerca de los quinientos. Es por eso que cuando se produce un accidente aéreo, no cabe sino lamentar las víctimas que suelen ser casi todas. En cambio, a pesar de la espectacularidad de los fenómenos cada vez más frecuentes e intensos, los muertos son relativamente escasos en número, comparado con el tamaño de la población afectada por ello. Algo que me llama mucho la atención, pues a pesar de poder ser anecdótico en algunas oc

