La destrucción de un sueño Me desperté sobresaltada volviendo a la realidad por un ruido indescriptible. Volví a abrir los ojos y con horror me di cuenta de que estaba tendida en una cama en una habitación desconocida. Miré a mi alrededor y vi a mi madre sentada en una silla mientras estaba hojeando una revista. Hacía años que no nos veíamos y en aquel lapso de tiempo también habían sido pocas las llamadas. No tenía fuerzas para hablar ni para tener los ojos abiertos. No recordaba qué había sucedido, por qué no me encontraba en mi casa y, sobre todo, por qué mi madre estaba allí. Vi una figura de bata blanca que se acercaba, la escuché. «Señora, el accidente de su hija ha sido realmente extraño. Hemos hecho todo lo que hemos podido. La muchacha es joven y en poco tiempo se recuperar

