Se siente bien estar en casa, es mi primer pensamiento cuando el avión aterriza en mi país. —¡Joder Robert, puedes mover el culo, me estoy haciendo pis y yo no pienso poner mi trasero en el baño de un avión! —exclamó la delicada Helen... Sacándome de mis pensamientos. —Vale Helen, dejame bajar, ni siquiera has llegado y ya te estás quejando. —espeté con ironía. Mis padres me esperaban en el aeropuerto, es la primera vez que vuelvo de un despliegue y mis papás están al tanto de la situación. Les informé de mi llegada debido a que traería a Helen conmigo, sentía descortés traer a una visita a su casa y no informarles, por ahora no he comprado una propiedad, no tengo un lugar fijo donde estar por mi profesión, sé que en cualquier momento tendré una nueva misión, fueron 2 largos años y un

