POV ARIA Hay una parte de mí que espera que Diego esté de vuelta en el hotel cuando yo llegue. Me digo que es porque es el diablo que conozco un poco más que los demás, el menor de todos los males. Pero no estoy segura de que sea verdad. Porque siento algo nuevo con él, algo parecido a la esperanza. En cualquier caso, esa esperanza dura poco porque la única persona que me saluda, aparte de un soldado al que no reconozco, es Ana. Está sentada en medio del sofá con la misma expresión de antes, los brazos cruzados sobre su pecho. La única diferencia es que lleva un vaso de vino en la mano. Traga saliva al verme. Tengo la sensación de que ha estado aquí sentada todo este tiempo. —¿Te divertiste? —me pregunta con una sonrisa tan falsa que ni siquiera intenta disimular sus verdaderos sentim

