Capítulo 52 Trago Amargo Fingiendo que nunca nada había pasado, trabajamos como era costumbre en la oficina, cada quien tenía sus tareas independientemente del trabajo del otro así que estábamos cada uno llevando las cosas a su ritmo, con la sutil diferencia que en ocasiones compartía cierta mirada confidente con la señorita Diana que ese día había vestido un poco menos elegante que otros días, llevaba consigo un saco de lana color naranja y un pantalón jena que le resaltaba las caderas, pero no le hacía justicia a la silueta de su cuerpo, esa que con un vestido de sastre, llamaba tanto mi atención. Todos manteníamos una buena cara, incluso Sandra que normalmente se mantenía distraída en su teléfono, esa mañana estaba atenta al papeleo que yo estaba llevando, los reportes de las cuentas

