Capítulo 66 Ascenso La cara de amargado no me la podía quitar nadie, Diana la noto apenas la salude en la mañana, parecía que tenía un letrero de “Peligro amargado trabajando”, pues de hecho nadie se me acerco temprano en la mañana, en su lugar apenas si diana se acercaba pues ahora estaba trabajando en lo mismo que ella, un asunto nuevo para ella, lo que sería monotonía para mí; sin embargo con ella no podía enojarme, menos con su sutil forma de animarme, confundiendo mis sentimientos entre el enojo y el cariño que me provoca. Sentado con el ceño fruncido, mordiendo el lápiz amarillo que recién había sacado de la caja, Diana se acercó por mi espalda y sosteniendo uno d ellos formatos nuevos, quiso preguntarme algo. —Señor Santiago… quiero preguntarle algo…—me dijo al agacharse, —¿Cómo
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


