Capítulo 62 El Regalo De Mama Los domingos despertar suele ser un castigo, el karma por mantener la costumbre de despertarse temprano presa de una rutina de oficina. No fueron ni las 7 de la mañana y mis ojos estaban abiertos por completo, la habitación estaba siendo iluminada por los pocos rayos que la cortina roja de mi cuarto dejaba pasar, afuera se escuchaban pasos, de seguro de Adela, suele también levantarse temprano los domingos, justo antes de que Jorge salga por el pan y los huevos del desayuno. De momento intente levantarme y estirar un poco mis piernas, en la noche había dormido como un nudo de lana y me sentía reumático al intentar estirarme; sin embargo, antes de levantarme, escuche un suave toque en la puerta de mi habitación, me quede en silencio para verificar que no fue

