Lo último que recuerdo antes de dormirme fue la expresión de su bello rostro, estaba descansando, puedo apostar que en ese momento ella sentía la misma paz que yo sentía y estaba bien. Por un momento en mi vida sentía que algo de lo que hacía estaba bien, lo único que deseaba en ese momento era paralizar o enlentecer el tiempo para que no siguiera avanzando. Desperté hace una media hora, aún es noche, Elizabeth aun duerme, no quiero ni moverme porque se ve tan tranquila durmiendo y no quisiera arruinar su sueño, por otra parte, no dejo de pensar en que debo cuidarla, verla así tan indefensa e insegura de todas sus capacidades, me hace sentir que debo estar siempre para ella. Suspiré mientras la seguía observando con adoración. _ Hola. – dijo ella refregando sus ojos mientras los abría le

