Después de la velada y en vista de que se estaba haciendo tarde, nos despedimos de todos y luego cuando estábamos a punto de marcharnos, Luisa me llamó con urgencia. _ ¿Qué pasa? – pregunté curiosa por saber que era lo que no podía esperar hasta mañana. – ¿Te sucede algo? – agregué mientras esperaba su respuesta. _ Beth, esta noche es su primera noche juntos cómo marido y mujer… - mencionó, aunque yo no entendía muy bien a que se refería eso ya lo sabía. – Bueno… siento que ustedes nunca han… bueno, nunca han ido más allá. – ¡No puede ser! ¿Qué haré? – ¿Me estás entendiendo? _ ¡Claro que sí! – mencioné. – ¿Qué se supone que debo hacer? – mencioné nuevamente y ella solo sonrió. De verdad no tenía idea de que hacer, es decir, en las películas todo parece tan natural, pero y, ¿Si no es

