La puerta se abrió, pero a diferencia de la última vez, no sé escuchó ese estruendo y desorden, ahora era más bien cómo un… ¿Llanto? No lo sé, seguramente estaba imaginando lo último. Edrian no había entrado o no nos había dado señales de que algo malo estuviese pasado, tal vez eran las visitas de rutina o algo similar. Por otra parte, me urgía darme un baño con agua tibia, de verdad lo necesitaba, pero no estaba segura de dejar sola a la pequeña Esperanza, no sería correcto. Decidí entrar con ella al baño, espero que el vapor de la ducha no le haga nada, también ella necesitaba ropa, solo estaba con una toalla envuelta, pero bueno, ya me las arreglaré para que todo fluya entre nosotras. ¿Si le tenemos vestimenta a la bebé? Digamos que solo un par de trajes blancos, ya que no sabíamos

