1 semana después… La noticia sobre el compromiso entre Anthony y yo se ha regado como pólvora. Gracias a eso la mayoría de los chicos dejaron de tratarme. Pese a lo soledad y tristeza que me asfixia, no he dejado de asistir a mis clases y aplicarme. Ya bastante he sacrificado como para acobardarme ahora. Suspiro antes de acariciar las teclas. La melodía fluye como corriente, llenando el salón de tristeza. Porque es lo que toco: dolor. No obstante, la música sale majestuosa e imponente, mis dedos se mueven con más agilidad y las notas se combinan de maravilla. ¡He mejorado mucho! ¿Será por lo roto que está mi corazón? Dicen que las mejores creaciones salen en tiempos de tristeza. Me sumerjo en la música y me transporto a una dimensión de paz. La melodía es mi consuelo, el piano es mi

