Capítulo 30

1202 Palabras

Mi cuerpo es atacado por varios escalofríos, mi respiración se ha alterado y mi corazón late agitado en mi pecho. ¡Estoy tan nerviosa! ¿Y si no les gusto? —¡Qué bonita es tu novia! —exclama la señora, quien se me lanza encima. No sé cómo reaccionar a su abrazo, pero le correspondo por instinto, un poco tímida y sonrojada. —¿De verdad es tu novia, Diego? —Su hermana me mira sorprendida—. ¿Como es que una mujer tan elegante se fijó en ti? —Ella lo mira con malicia. —Compórtate, Adela —regaña el señor Dorelo—. Mucho gusto, jovencita. —El gusto es mío, señor Dorelo. —Ambos apretamos manos. —Ah, no. José para ti, no me hagas sentir viejo. Quien hace tan feliz a nuestro Diego, es bienvenida a nuestra familia. Si vieras cómo le brillan los ojos cuando habla de ti, y no creo que sea solo el

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR