Después de dejar a la familia fuera y recoger las notitas improvisadas que han hecho cada uno entramos y Arlette es la primera en acercarse a la cama para agarrar su manita. - Chiquita de mami, pronto estarás fuera de aquí e iremos a casa. - Me quedo mirándolas con una sonrisa embobada. - Ven amor. - Me dice para que me acerque. - Hola princesa. - Le digo agarrando sus manos entrelazadas. Nos quedamos sentados aquí esperando a que despierte, verificó que hay un vaso de agua y cañitas a un lado por si despierta y pide agua. Estamos cada uno a un lado de la cama, yo sólo agarro su manita y Arlette le acaricia el pelo rizado que tiene, creo que ahora podría entender un poco todo lo que Ana me explicaba de cuando Arli era pequeña y la tenían cada cierto tiempo hospitalizada sin poder tener

