RIXON —¡Juju, llegaremos tarde!—grito, por enésima vez, pidiendo a mi esposa que por fin salga de la maldita habitación. Hemos llegado finalmente a la semana ocho, nuestra cita con la doctora es en apenas una hora y luego de esto tenemos una gran fiesta en la empresa por el aniversario en donde todos mis empleados estarán presentes. Nos han preparado una sorpresa supuestamente así que no debemos llegar tarde pero al parecer, Julie ha decidido que lo mejor que puede hacer ahora, es tardarse. Tomo asiento en el sofá individual, pensando en cuántos vestidos se ha probado en menos de dos horas de los cuales ninguno la ha convencido. Creo que he visto una pasarela en mi casa hoy y mientras yo solo escogí un traje, ella dio más vueltas que un puto trompo. Estoy a punto de gritarle de nuev

