Savannah apretó los labios, preparándose para pelear. Esta conversación iba de mal en peor. —¿Qué tipo de reacción esperas obtener con una afirmación como esa? —Cruzó los brazos sobre su pecho. El movimiento defensivo vino naturalmente para ella, y Darius frunció el ceño al verlo. —Quiero que vengas conmigo —dijo sin apartar la mirada. Bjorn no carecía de confianza—. Ahora. —¿A dónde exactamente? —Savannah se sorprendió ligeramente por su franqueza. —Al verdadero Norte —Levantó más la barbilla y dio un paso adelante. Savannah decidió no moverse y quedarse en su lugar. Mostrar debilidad ahora habría sido un error. —¿Y esto es ... donde otra vez? —La mujer lo miró con curiosidad. —Mi castillo —respondió calmadamente—. El territorio del Clan del Oso Blanco. Desde aquí planeo gobernar el

