Ya pasaron dos horas desde que Beily entro al quirófano.
No me he movido de aqui desde entonces, quiero estar al lado de ella por si algo no sale bien.
Aunque espero que todo salga perfecto.
No soportaría ver a Sierra mal.
Despues de dos horas mas entra al cuarto el doctor que se encargo de la operación y de Beily todo este tiempo.
— Lamento pero Beily no lo soporto.
Todo para nada.
Sierra se hecha a llorar en mis brazos.
La abrazo lo más fuerte que puedo demostrándole que estoy para ella, que siempre voy a estar para el.
(...)
— Lo sabia. —Menciona una vez que dejo de llorar.
Se limpio las lagrimas restantes.
— ¿Que? —Pregunto confundido.
— Él lo sabia, sabia que se iba a morir por eso me dijo aquellas palabras.
— Tendrías que hacerle caso.
Me miro.
Una sonrisa llena de tristeza adorno su rostro.
— No puedo Colton, no puedo estar con vos.
Otra vez esa sensación de agonía cada vez que me rechaza se instalo en mi pecho tras aquella duras palabras.
— Entiendo, no me amas.
Baje la mirada.
Me agarro del mentón y me hizo volver a mirarla.
— No es eso, es por algo mucho peor.
¿Peor que no amarme?
No lo creo.
Nada podría ser peor a que ella no me ame.
— ¿Que puede ser peor?
— No puedo decirte.
Siempre hace lo mismo dice algo y luego no me explica el porque.
Ahora es ella quien agacha la cabeza.
La hago mirarme.
— Al menos decime la verdad, ¿Me amas?
Amo sus ojos.
La forma en que me mirada.
Estoy seguro de que algo siente por mi.
— No lo se, no voy a negarte que algo siento por vos, pero no se si es amor.
— Dame la oportunidad de ayudarte para que tengas claros tus sentimientos.
— De acuerdo, pero prometeme que si no lo logras te vas a alejar de mi.
No se si podría hacer eso.
Seria muy difícil alejarme de ella.
Pero aun asi acepto.
— Te lo prometo. —Le juro, aun sabiendo que no se si voy a poder cumplirlo.
Pero tengo la esperanza de que me ame como yo a ella.
Nos abrazamos y asi nos quedamos hasta que nos vamos.
No sin antes llevarnos las cosas de Beily.
(…)
— Gracias por dejarme quedar con vos. —Hable mientras entramos a mi casa luego de haber venido del hospital.
— No es nada.
Apoye sus maletas en el piso.
— ¿Te gusta? —Pregunto sentándome en el sillón.
— Si es muy linda. —Afirmo— ¿Vivís solo?
— No, con mi Padre debe estar por llegar.
Se sentó a mi lado.
— ¿Que es eso? —Indico a los restos de la guitarra.
— Mi guitarra, mi Padre la prendió fuego.
— Como un Padre puede hacer algo asi.
— Mi Padre no es como los demás.
[...] Te lo habia dicho antes, el no quiere que sea musico por eso la quemo.
— Me hubiera gustado escucharte tocar.
— Podes escucharme cantar, hay una cancion que te habia dedicado antes del accidente.
— Claro, me encantaría escucharte.
Sonrió con ternura.
Amo su sonrisa es lo unico que hace que me olvide de mis problemas.
Que me olvide que ella tal vez jamas me recuerde.
Y duele
Duele mucho que la persona que amas no sienta lo mismo h mas si la vez todos los dias.
Ya que asi es mas difícil poder olvidarla.