Miro a mi bebé que sonríe alegre al ver mi rostro, le doy un beso suave en su frente antes de alejarme despacio con Sagar viéndonos desde la puerta de nuestra habitación, pongo al bebé en su cama antes de darle una última sonrisa. —Mi pequeño, Arsher—le doy un beso suave en la frente. —Es extraño que ese nombre le quedará—sonrío porque eso es cierto. Mi pequeño estira sus manitas para que le pueda dar un beso en su frente. Sagar me abraza por atrás para que ambos veamos el fruto que surgió de nuestro amor en esta semana, le da un beso suave a mi mejilla antes de acariciar con sus nudillos el rostro de mi bebé. —¿Qué tanto poder crees que tenga?—su pregunta me hace llevar la vista a él que mira a nuestro hijo con ligero miedo. Sé que es miedo por lo que pueda ocurrir con él, los arcáng

